Lo que quise decir
Te miro callado y decido no hacer preguntas para no romper lo poco que queda. Dejo a un lado el orgullo y te tomo de la mano, dispuesto a sostenerte en el silencio y en la oscuridad.
La escribí en diciembre de 2025.
Letra
La tarde cae pesada sobre la mesa de madera
y el ruido de la calle se queda allá afuera.
Tu boca está cerrada, sellada por el miedo,
y sé que si pregunto se rompe nuestro credo.
No es falta de palabras, es que el dolor pesa,
y yo me quedo aquí, clavado en esta mesa.
He visto esa mirada de soldado vencido,
pero tú no vienes de la guerra: solo estás herido.
Y miro fijamente el fondo de tus ojos,
veo lo que callas, tus miedos y cerrojos.
No, no te haré preguntas, guardaré mi voz,
solo tomo tu mano, no hace falta un dios.
Para no perderte en esta oscuridad
construiré un puente sobre tu soledad.
Podría exigirte ahora que me cuentes la verdad,
usar la culpa, el grito o la piedad,
pero a veces el daño es un idioma extranjero
que no se traduce en un simple te quiero.
Así que apago el ego que quiere saberlo todo
y decido acompañarte aunque sea en el lodo.
No necesito los detalles, ni el quién, ni el cuándo:
me basta con saber que aquí seguimos andando.
Porque amar significa confiar ciegamente,
y para no perderte
lo tengo presente.
Construiré mil puentes y hace falta cruzar
en este largo camino que acabamos de empezar.
No importa si el abismo es profundo y violento:
yo pongo las piedras y aguanto el viento.
La arquitectura humana es frágil y defectuosa,
nos oxidamos con el tiempo, como cualquier cosa,
pero estoy aquí mezclando la arena con la cal,
dispuesto a levantar un arco sobre el mal.
Mañana seré yo quien mire al suelo y calle,
y espero que tú entonces no me des el detalle,
sino que pongas el ladrillo que falta en la brecha
y mantengas la vía abierta y derecha.
Y miro fijamente el fondo de tus ojos,
veo lo que callas, tus miedos y cerrojos.
No, no te haré preguntas, la respuesta es tu piel,
tomo tu mano fuerte, aunque el mundo sea cruel.
Para no perderte en esta oscuridad
construiré un puente sobre tu soledad.
En el largo camino contigo, sin preguntas, solo tu mano,
construyendo puentes
para no perderte.


