ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

22 de febrero de 2026 · 5:28

Mi alarido salvaje

Lo que quise decir

Rechazo las normas ajenas y defiendo mi propia resistencia tras tocar fondo con la enfermedad mental. No pienso doblegarme ante el juicio de los demás ni pedir perdón por mis ruinas.

La escribí en febrero de 2026.

Letra

He jurado que la carne pesa igual que la conciencia
Que este barro mutilado tiene el brillo de un altar
El espíritu no es libre si el pulmón pierde cadencia
Soy el dios de mis escombros, no me pienso arrodillar

Una brisna en el asfalto desbarata a los profetas
Y un latido en este fango vale más que su piedad
Tú y yo sin un escudo, con las manos incompletas
Podemos comprar el mundo y su vasta inmensidad

No me habléis de lo divino
No me busquéis en los cielos
Ya busqué la epifanía
Y me cobró la lucidez
He cortado las amarras
He quemado ya los velos
Veo el cosmos en lo humano en mi propia desnudez

Una carta en la cuneta, un suspiro en la penumbra,
Encuentro a la deidad en el cristal que me refleja
El milagro es esta sangre que circula y que me alumbra
Y la rueda del instinto que jamás se hace vieja

Me amenazan con la sombra y el abrazo de la ruina
Pero ignoro los terrores que me intentan infundir
Y he palmado diez mil veces en la cuerda vespertina
Fui el abono de mis flores
Aprendí a resurgir

Soy el rastro de mil muertes que tejieron mis cimientos
Un crisol de cicatrices levantado en los vientos de la charca más oscura del otoño en su letargo, del destello de la luna que desciende en su misterio
Yo extraje la certeza de que no hay destino amargo
Y he tocado los abismos para hacerlos mi imperio

Hay un pulso aquí en mi centro que no rige el diccionario, ni es el caos, ni es la quiebra, es la pura voluntad.
Gira fiero en sus misterios, es un sol extraordinario
Es la forma que me ancla mi rotunda heredad

El pasado es un desierto que he vaciado con mis manos
Y camino hacia el futuro sin mirar a los tiranos
Si me dicen que soy turbio, que mi verbo se desdice
Le respondo que soy vasto, que albergue la multitud
No me asustan los fragmentos que mi mente contradice
He cruzado la condena para hallar la plenitud

Quien vigila en el umbral, quien termina su jornada
Que se acerque quien no tema mi voz desarraigada
Habla ahora de piedras, sé sincero frente al muro
que el crepúsculo se apaga y mi tiempo es más maduro

No me dejo domesticar, mi alarido es un trueno, intraducible y salvaje por los techos del arcano.
El ocaso se detiene, me acaricia en su terreno
Me diluyo en la corriente, me disperso en lo lejano

Si me quieres algún día, rasca el polvo bajo el paso
Filtraré tu propia fuerza, te alzaré tras el fracaso
No te rindas si no estoy, si no me hallas de repente
No he cedido al olvido
No me he ido en la vertiente
Si me buscas en la tierra
Y me pierdes en la huida
Me he parado en algún sitio
Y te espero de por vida