ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

7 de marzo de 2026 · 3:15

Nutella y otras drogas

Lo que quise decir

Hablo de mi gata viendo videos de animales en la tele y de cómo cuido de ella cada día. Esos pequeños gestos cotidianos son suficientes para sostener el mundo.

La escribí en marzo de 2026.

Letra

En la pantalla del salón corren peces,
ratones de mentiras,
pajaritos hechos de luz.
YouTube inventó un mundo solo para gatos
y Nut lo sabe.
Se acerca despacio, cola alta,
ojos abiertos como faros.
De pronto, ¡zas!
Una pata contra la tele,
otra, otra más.
La empuja, la mueve
como si de verdad pudiera atrapar
a ese ratón imposible
que se escapa por los píxeles.
A veces la tele tiembla
como un barco pequeño
y yo le digo: Nut, tranquila.
Pero ella vuelve.
Siempre vuelve.
Es su pequeña locura,
su droga luminosa.

Luego se cansa, como todos.
Se va a la ventana.
Allí el mundo es otro,
pajaritos de verdad,
aire frío de la sierra,
nubes pasando despacio.
Como pensamientos largos,
se queda quieta, mirando.

Y cuando entra, traen los bigotes
el olor del día.
Desde que llegó el sofá nuevo,
ha elegido el respaldo
como si fuera un trono.
Pasa las horas tumbada en equilibrio,
la cola cayendo por detr
como una cuerda negra.
Mi gatita Carey,
mi pequeña obra de arte
con esa cara que parece pintada por Picasso,
un mapa de colores que nadie sabría repetir.
A veces la acaricio y cierra los ojos
y en ese gesto mínimo
hay una confianza que pesa más que el mundo.

Cada día le cambio el agua,
le pongo comida.
Con la paciencia de un ritual,
nunca se la termina.
Siempre deja un poco
como si quisiera recordarme
que los gatos no obedecen del todo a nadie.
Limpio su arena,
quito las cacas, cambio la grava
para que todo esté limpio
como una pequeña casa digna.
Son cosas pequeñas,
pero en ellas cabe el amor,
porque Nut no sabe de canciones ni de promesas.
Solo sabe que hay una casa,
un sofá tibio,
unas manos que la acarician
y un humano que se levanta cada día para cuidarla.
Y quizá eso sea suficiente,
quizá eso sea exactamente lo más importante del mundo.