Lo que quise decir
Hablo de cómo el amor y una mujer han conseguido frenar mis ganas de abandonarlo todo. Tras años de sentirme perdido y chocar contra realidades grises, encuentro en ella un refugio y una razón para seguir escribiendo y viviendo.
La escribí en septiembre de 2026.
Letra
Nonato y muerto a la vez en cuna fría
Disuelto como estatua en maleficio
Es hoy quien halle al Dios verdadero
La verdad le será simbolismo
del romanticismo, que habita un siglo veintiuno en el que nadie lo quiere
Como al catolicismo
Lo dieron por muerto hace tiempo ya
Fue su golpe de esta tierra tan irreal
De esta era que es lodazal
Lo enterramos solos los de sombra lunar
Sin más luz que la de nuestra propia verdad
Los de la barriga llena por amor de más
Los de los amigos que van a brindar
Por promesas que no vamos a cumplir jamás
Seguimos teniendo algo que ofrecer
El descenso a tus infiernos
puede ser una vision de lo más musical
Poetas de la era espacial
Aunque nadie nos está escuchando
Más allá de nuestros pequeños círculos
Nadie
Nosotros seguimos escribiendo
Por el oficio poético
Por quien sigue luchando de día
Mordiéndose la lengua de noche
Si supieran
De morder otras cosas dejarían
Nonato y muerto a la vez en cuna fría
Disuelto como estatua en maleficio
Es hoy quien halle al Dios verdadero
La verdad le será simbolismo
Repleto de romanticismo
Y de Él no retornarás pues santísimo serás
Sin más afirmándote evidente
Benignamente bondadoso y preclaro
Extirpándote finalmente el dolor
Del que un agenda diabólica se alimenta
Ansía encadenarte hasta tu último estertor
Solo y lleno de rencor
Así te quieren, en loor
de multitudes
Pero solo y sin tus virtudes
y de una psicología barata y moderna para débiles e incautos mentales
desapégate tú de tus padres, de tu novia, de tu mascota y de todos tus pares
psicolocos de las trampas psicoemocionales
Qué valientes
No me dejen morir ¿no han visto lo inútil que es?
Morir en el siglo veintiuno
No florecí ni una sola página en la boca
De la única mujer a la que amo
Y cual Adán después de Cristo
Muero superficialmente
No me dejen morir apiádense de mí
O déjenme irme
Como siempre lo he pedido
En manos de mi amada amante
Así siempre ha sido


