ClaroscuroEl sombrerero con diagnóstico
El Conejo Blanco, heraldo del tribunal. Ilustración de John Tenniel.

Loff Quotes

29 de noviembre de 2025 · 6:09

Lope2

Lo que quise decir

Miro mis propios errores y el peso de mis caídas, deseando empezar de nuevo sin las excusas de siempre. Reconozco que a veces temo la ayuda que necesito para curarme.

La escribí en noviembre de 2025.

Letra

Vengo arrastrando el polvo de caminos circulares
Donde mi propia sombra se burla de mi andar
He levantado altares a dioses malabares
Y traigo el alma rota de tanto tropezar
El peso de mis años no es tiempo sino lastre
Una armadura vieja de óxido y error
Soy el arquitecto de mi propio desastre
Buscando en el escombro un poco de valor

He intentado remiendos con hilos de soberbia
He pintado de blanco sepulcros de verdad
Mi voluntad, señores, una rama endeble
Que se dobla al susurro de la vanidad
Me miro en el espejo y desconozco el rostro
Tan lleno de mí mismo
Que no cabe tu luz ante el abismo oscuro de mi interior me postro
Cargando inútilmente mi fábrica de cruz

Y en este laberinto de espejos deformados
Donde el yo reverbera en cada paredón
Elevo mis ojos tantas veces cerrados
Gritando por el cincel de la transformación
No quiero ser mejor, quiero ser diferente
Quiero morir a esto que llamo mi existir
Alfarero eterno rompe esta arcilla seca
No sirve el odre viejo para el vino nuevo
Que en tu mano divina borre cada mueca
Y me devuelva el fuego, aunque me cause miedo
Arrancame de cuajo la hiedra del pasado
Que asfixia la semilla que intenta sembrar
Quiero ser un extraño a quien fui ayer

El mundo me presenta su copa rutilante
Con el borde meloso y el fondo carmesí
Es un veneno dulce, un brillo fascinante
El anzuelo dorado que me aleja de ti
Camino como ciego tanteando las paredes
Sabiendo que el peligro se viste de placer
Temo caer de nuevo en las antiguas redes
Temo que mi deseo me vuelva a vencer

Señor, ya no me fío de mi propia brújula
Pues siempre marca el norte de mi perdición
Mi alma tiembla, mi garganta se anuda
Y estalla en mis labios esta antigua oración
Un nuevo corazón, un hombre nuevo a menester se la anima más
Desnúdame de mí
¿Qué ser podrá que a tu piedad pagase lo que debo?
Dudosos pies por ciega noche llevo
Que ya he llegado a aborrecer el día
Y temo que hallaré la muerte fría
Envuelta en bien que dulce portal cebo
Tu hacienda soy, tu imagen, padre
Y si no es tu interés en mí, no creo
Que otra cosa defiende mi partido
Haz lo que pide verme cual me veo
No lo que pido yo, pues de perdido
Recato mi salud de mi deseo

Desnúdame de mí, qué terrible plegaria
Quedar a la intemperie de tu santa verdad
Sin mis viejas excusas, sin mi máscara diaria
Expuesto en la pobreza de mi necesidad
Porque soy tu hacienda
Aunque me haya vendido al mejor postor de la feria mundanal
Soy tu imagen borrosa, un retrato perdido
Que olvidó los rasgos del rostro original
Y aquí radica el miedo, la paradoja cruenta
Mi propio corazón es mi peor traidor
Deseo mi salud, pero mi sed aumenta
Por aquel mismo cebo que me causa dolor

Soy un enfermo que ama su propia enfermedad
Un náufrago que teme a la mano que salva
Por eso te suplico, con toda mi ansiedad
No me escuches a mí, escucha mi alma
Alfarero eterno rompe esta arcilla seca
No sirve el odre viejo para el vino nuevo
Que tu mano divina borre cada mueca
Y me devuelva al fuego, aunque me cause miedo
Arráncame de cuajo la hiedra del pasado
Que asfixia la semilla que intenta sembrar

Haz lo que tú ves, no lo que yo pido
Porque si pido alivio, quizás pido mi mal
Si pido riquezas, pido el cebo mortal
Si pido ser grande, pido ser destruido
Desnúdame de mí, del orgullo que se disfraza de virtud
Desnúdame de mí, de mis falsas seguridades
Desnúdame de mí, de mi propio querer
Vacíame señor hasta que no quede nada
Ni una gota de mi antiguo veneno
Deja el templo limpio, barrido y silente
Que el eco de mi yo se apague para siempre